Flauta travesera

Flauta travesera
Flauta travesera

La flauta travesera, tan conocida como flauta traversa o transversal es uno de los instrumentos más admirados de la historia, consiste en un tubo de 67 centímetros de largo y 19 milímetros de diámetro compuesto por tres partes: cabeza, cuerpo y pie. Provista de 13 agujeros y una llave para cada uno de ellos, los trece orificios están creados para utilizar todos los dedos de las dos manos a excepción del pulgar derecho.

Características de la flauta travesera

La flauta travesera se caracteriza por tener embocadura de bisel. Pertenece a la familia de los instrumentos de viento-madera, a pesar de construirse en cualquier otro material (mayoritariamente metal), puesto que las primeras flautas que se construyeron eran todas de madera y así se ha clasificado a la flauta travesera dentro de la familia de instrumentos de viento-madera (junto con las familias del clarinete, el oboe y el fagot).

Los materiales con que se construye una flauta travesera pueden ser muy diversos. Antiguamente solían utilizar hueso o madera, hasta que poco a poco empezaron a fabricarse en otros materiales, aunque todavía hay algunas orquestas y solistas que utilizan la flauta travesera de madera. Hoy en día podemos encontrarlas incluso de plástico o alpaca (Aleación de cobre, cinc y níquel), pero el material más común de fabricación suele ser la plata esterlina, aunque también las hay de níquel, titanio, platino, plata y oro.

Cuestiones como el nivel del flautista y su presupuesto son las que inciden a la hora de elegir el material o conjunto de materiales de los que estará compuesta la flauta travesera que vaya a adquirir.

Cómo suena la flauta travesera

El sonido de la flauta travesera es más claro y fuerte que el de las flautas de pico, pudiendo variar el resultado en función al material del que esté compuesta. La flauta travesera siempre se ha caracterizado por tener una sonoridad clara y dulce, claro que esto variará en función de quién la toque. El material influye en el sonido, siendo atribuido al oro un sonido más cálido y oscuro que el claro y brillante sonido de la plata.

Cómo tocar la flauta travesera

Para tocar la flauta travesera se han de tapar y destapar los agujeros o llaves con los dedos para lograr las diferentes notas mientras soplamos controlando el diafragma durante cada soplido para que el aire introducido haga vibrar de manera correcta los componentes de la misma. Los flautistas han de aprender a controlar el diafragma para conseguir realizar matices, tocar forte o piano y hacer crescendos y diminuendos. Haciendo oscilar hábilmente el diafragma se puede realizar el vibrato y para articular los sonidos separando unos de otros también es importante que la lengua esté muy bien entrenada.
Por tanto, para poder llegar a tocar con maestría la flauta travesera deberán usarse en forma simultánea los dedos, la lengua y el diafragma con gran precisión y velocidad.

Su registro básico es de tres octavas y va desde el do4 (Sistema Internacional) hasta el do7. Ese registro puede ampliarse hasta tres octavas y una quinta justa, desde el si2 hasta el fa#7; la nota grave adicional se logra a través de una llave adicional (las flautas más costosas se fabrican con llaves adicionales para alcanzar si bemol 2, entre otros) y el extremo agudo (esa quinta justa que va del do#7 al fa#7) se consigue mediante la ejecución de armónicos, técnica que depende de la capacidad del flautista, que debe ser adquirida con práctica y un estudio riguroso de la sonoridad.

Cómo afinar la flauta traversa

Los flautistas tenemos una gran desventaja respecto al tema de la afinación del instrumento ya que de entre los diversos tipos de instrumentos de viento existentes, la flauta travesera es el único que es de una embocadura totalmente libre. No tenemos caña, no cerramos totalmente la boca, es una colocación sujeta a muchos riesgos debido a la separación existente con el instrumento por lo que es muy fácil desafinar tocando esta flauta.

Hay tres razones fundamentales que pueden ocasionar la desafinación en la flauta: Algún problema físico del instrumento, problema de embocadura o alguna cuestión con el diafragma o la fuerza del aire.

En el primer caso la desafinación de la flauta podría deberse a que el corcho de afinación se haya movido con el paso del tiempo y el uso y por lo tanto haya que corregirlo. Hay una manera muy fácil de comprobar esto, todas las flautas traen junto a su estuche una varilla que en ocasiones es de metal o a veces de madera, dependiendo de la marca del instrumento y el modelo, esa varilla trae dos extremos, en uno tiene una ranura que es por donde se introduce la esquina de algún pañuelo o franela para que lo enrollamos y podamos secar la flauta y quitarle los residuos de saliva o de vapor de agua condensado que queda dentro y en el otro extremo es un extremo en el que existe una ranura circular, ese extremo de la varilla lo vamos a introducir en el túnel hasta que tope y al estar dentro tocando con el corcho vamos a mirar sobre el agujero del bisel y nos daremos cuenta cómo está la afinación de este instrumento dependiendo de donde quede la ranura. Si la ranura queda justamente al centro significa que nuestra flauta está bien afinada, pero si queda ligeramente hacia la izquierda o hacia la derecha o muy notable hacia un lado o hacia el otro significará entonces que el corcho se ha movido y por lo tanto la afinación de nuestra flauta no es correcta.

En el caso de que la desafinación se diese por la embocadura resultará entonces en una colocación errónea de los labios o en una dirección distinta del aire a la que necesitamos para que nuestro sonido se mantenga afinado, por lo tanto es importante mantener una dirección de aire correcta y sobre todo evitar los movimientos bruscos del mentón mientras estamos tocando para que nuestra flauta se mantenga afinada.

La desafinación se puede dar también por cambios de presión en el aire un aire más débil puede ocasionar una afinación baja y un aire demasiado fuerte o rápido tiende a subir la afinación por lo tanto debemos entrenar nuestro diafragma generando una presión constante que vamos a regular en los labios como si fuera una válvula para que nuestra afinación se mantenga y sólo cambie en caso de ser necesario y lo hagamos nosotros de forma intencional.

cómo limpiar la flauta travesera

Para limpiar la flauta travesera se ha de utilizar una varilla con asa a la que se le deberá introducir la punta de un paño que enrollaremos alrededor de la misma. Introduciremos la varilla con el paño sobre las diferentes partes de la flauta (cabeza, cuerpo y pie) girando esta en su interior para secar toda la humedad.

Por último limpiaremos con una bayeta la parte exterior del instrumento para eliminar cualquier resto de grasa o sudor que pueda quedar.

Qué flauta travesera comprar

Para empezar, debemos tener en cuenta que existen muchas características distintas que diferencian una flauta de otra.

Llaves alineadas o desalineadas

Flauta travesera alineada o desalineada
Diferenciación entre flauta travesera alineada y desalineada. Por: Elena Muerza

Trata de la posición de la llave de Sol en relación al resto. La acústica de la flauta no cambia, pero durante mucho tiempo se ha asociado a las flautas alineadas como “más profesionales” que las desalineadas. Sin embargo la flauta originalmente, tal y como la concibió Boehm, tenía llaves desalineadas, siendo las de llaves alineadas un invento francés. Las flautas desalineadas otorgan comodidad, especialmente si tus manos son pequeñas. El mecanismo con las llaves alineadas es genial para flautistas que tengan manos más grandes.

Platos abiertos o cerrados

Flauta travesera: Platos abiertos o cerrados. Por: Elena Muerza
Flauta travesera: Platos abiertos o cerrados. Por: Elena Muerza

En las llaves de las flautas con platos abiertos hay una apertura que debe taparse con la yema de los dedos, mientras que en las llaves de las flautas con platos cerrados no existe esa apertura por lo las flautas con platos cerrados suelen resultar, en un principio, más fáciles de usar.

Muchos aprendices optan por platos cerrados debido a esa sencillez, sin embargo el sistema de platos abiertos que obliga a colocar las manos en una posición correcta para tapar los orificios también permite explorar más posibilidades sonoras y emplear técnicas contemporáneas que juegan con esa apertura.

Pata de DO o pata de SI

Flauta travesera: Pata Do - Pata SI. Por: Elena Muerza
Flauta travesera: Pata Do – Pata SI. Por: Elena Muerza

Con la pata de SI tendrás la posiblidad de tocar una nota más (el SI grave), pero no es una nota que se utilice mucho y suelen ser flautas más costosas.

De modo que esta elección suele basarse en gustos personales y criterios económicos. La opción más económica será la flauta con pata de DO y es una buena opción para estudiantes.

He aquí una selección  de algunas recomendaciones:

Historia de la flauta travesera – ¿Cuando se inventó la flauta travesera?

La flauta travesera es uno de los instrumentos más antiguos del mundo, su verdadera historia comienza muchos siglos antes de Cristo, cuando se hacían instrumentos en hueso como silbatos, que si bien no se parecían a este instrumento, no cabe duda de que fueron sus precursores.

Podríamos dividir en 6 partes la historia de la flauta travesera: Medieval, renacentista, barroca, clásica, 1847 y siglo XX.

Época medieval

La flauta travesera no era común en la Europa medieval de los siglos XI-XIII donde predominaba la flauta dulce. Fue a través del Imperio Bizantino que desde Asia llegaría a Europa (concretamente a Alemania) lo que hoy conocemos por flauta travesera, siendo conocida en aquella época como “flauta alemana” para diferenciarla de otros tipos de flautas.

Aunque a lo largo de la Edad Media apenas se encuentre iconografia que de pistas claras sobre este instrumento se trataba de una flauta construida en una única pieza de madera que constaba de seis orificios digitales y un orificio de soplo. No fue hasta el siglo XIV que este tipo de flauta se introduciría en el resto de países europeos.

La flauta travesera tenía un cilindro más ancho que los anteriores, lo que permitía que la octava grave fuera más fácil de tocar y no estaba tan limitada en su registro agudo. El sonido producido por ese tipo de flauta travesera era inconstante, pero más fuerte, claro y penetrante que el que producía la flauta dulce. Más tarde, durante el siglo XVI la flauta travesera se convertiría en uno de los instrumentos más populares en Italia, extendiendose su fama a Inglaterra, donde se destaca la gran colección de flautas de Enrique VIII.

Época renacentista

La tendencia musical del período renacentista marcó popularidad para la flauta dulce, pero la flauta travesera aún seguía utilizandose durante la primera mitad del siglo XVII y los instrumentos de viento-madera fueron rediseñados.

Flauta travesera renacentista
Flauta travesera renacentista

En 1511 el compositor alemán Sebastian Virdung, en su Musica Getutscht, se refiere al instrumento con el nombre de Zwerchpfeiff. La flauta renacentista tiene un agujero cilíndrico estrecho, agujeros pequeños para los dedos y una pequeña embocadura. La forma en que está compuesta esta flauta travesera hace que el instrumento tienda a ser un tanto silencioso y algo lento en la octava más baja, pero responde y se puede tocar con ligereza y delicadeza en sus notas más altas. La combinación de orificio cilíndrico estrecho y orificios pequeños también afecta en gran medida a la digitación y el sonido resultante.

El diseño de la flauta renacentista, con sus pequeños orificios en un agujero cilíndrico, tiende a favorecer las digitaciones armónicas. Los agujeros pequeños funcionan bien como orificios de ventilación, pero no son ideales para los agujeros de tono una vez que se alcanzan las notas altas.

La mayor aportación del siglo XVI es la aparición de flautas en diferentes tesituras. La flauta travesera renacentista fue fabricada en diferentes tamaños y en varios tratados del siglo XVI se describen tres tamaños (que podemos llamar flautas de acordes, tenores y bajos).

Época Barroca

El Barroco marcó el retorno de la popular flauta travesera, conocida en ese entonces con el nombre de “traverso”. se introducen cambios considerables en la misma, construida esta vez en un tubo cónico que contenía seis orificios abiertos agrupados en dos secciones y una llave cerrada que producía el Re# (Re sostenido). Atrás quedaban aquellas flautas construidas en una única pieza, pues el cuerpo del traverso constaba de tres piezas: cabeza, cuerpo y pie.

El registro de la flauta travesera barroca comenzaba en RE y tenía dos octavas, pudiendo llegar a tocar otras notas al intercalar dedos o tapar la mitad de los agujeros pero no era fácil conseguirlo y el sonido resultaba opaco.

A comienzos del siglo XVIII la perforación se hace más estrecha, su tesitura se extiende hacia el agudo y se adaptan a la evolución de los diapasones. Se añaden a la división del cuerpo de la flauta travesera dos partes y pies extras (conocidos como cuerpos de recambio) con el fin de facilitar a los flautistas la adaptación de afinación respecto a diferentes orquestas. Debemos tener en cuenta que durante la época prácticamente cada pueblo tenía un diapasón diferente y esto facilitaba obtener diferentes afinaciones y por tanto adaptarse a distintos diapasones. De modo que aproximadamente a partir del año 1720 la mayoría de las flautas traveseras construidas están realizadas en cuatro piezas: cabeza, cuerpo central superior, cuerpo central inferior y pie.

En 1722 se inventan las llaves de Do y Do#. Una prolongación criticada por algunos flautistas profesionales que la tachaban de inútil y nociva para la calidad sonora.

A partir de 1752 se publican tratados como el de Quantz (o Tromlitz en 1786) que ofrecen distintas digitaciones para cada nota. En 1760 se añaden las llaves de Sol#, Sib y Fa de la mano de los fabricantes Florio, Gedney y Potter.

Para finales del siglo XVIII la flauta travesera barroca de 4 llaves ya formaba parte en la música sinfónica de Haydn y Mozart y representa el ideal estético del sonido diáfano, de donde surge toda la paleta orquestal del clasicismo.

Época Clásica (revolución industrial)

Como era de esperar durante el período clásico, en plena época de industrialización, los inventos sucedían a una velocidad vertiginosa y a la flauta travesera le fueron agregados muchos cambios rápidamente, pocos flautistas continuaron tocando las flautas de 3 y 4 llaves. La flauta clásica es más brillante que la barroca y tiene en torno a seis llaves.

A partir de 1800 se añadieron dos llaves a las seis ya existentes y las flautas traveseras reaparecen en la orquesta como las sinfonías de Beethoven.

En 1806 el relojero Claude Laurent ganó una medalla de plata por su flauta de cristal en la Exposición Industrial de París.

En 1808, el reverendo Frederick Nolan (Inglaterra), inventa la llave abierta de sol, por primera vez dos agujeros son obturados por el mismo dedo.

En 1810, Georges Miller fabrica pífanos (flautines) de metal.

Entre la década de 1820 y 1830, el flautista Charles Nicholson (Londres) intenta perfeccionar la flauta travesera creando orificios más grandes, pero el incorrecto mecanismo de las llaves impide el éxito de esta flauta. Por otra parte los fabricantes Rudall & Rose (Londres) crearon flautas traveseras de 8 llaves que obtuvieron mucha popularidad en Inglaterra.

Flauta travesera romántica de 14 llaves.
Flauta travesera romántica de 14 llaves.

1847

Desde finales del siglo XVIII hasta 1850 aproximadamente encontramos las llamadas “flautas de transición”, instrumentos que incorporan orificios para cada nueva nota y nuevas llaves dando lugar a las flautas traveseras de entre seis y ocho llaves.

Sin embargo la trayectoria futura de la flauta travesera cambiará para siempre gracias a las magnificas aportaciones del inventor, flautista y compositor alemán Theobald Böhm, que estudiando nuevas técnicas crearía en 1832 la flauta travesera que hoy en día se utiliza.

Boehm, basandose en que los orificios debían ser lo más anchos posible siendo ubicados en lugares acústicamente correctos, que la flauta debía contener un cierto número de llaves que cubriesen todos los orificios y que todas las llaves deberían estar abiertas en su posición de descanso, construye su primer modelo revolucionario en 1832: La flauta travesera cónica de plata formada por tres partes, con orificios digitales de mayor tamaño en la que todas las llaves se encontraban abiertas.

A partir de entonces Boehm desarrolla numerosos modelos que mejoran las características de los anteriores hasta llegar a crear en 1847 el modelo que acabaría imponiendose: un nuevo tipo de flauta de tubo cilíndrico que incluye todas las innovaciones precedentes.

Este nuevo diseño de flauta travesera, creado por Böhm en 1847, es el mismo que se utiliza hoy en día, pudiendo darse alguna variación o cambio en adiciones o extensiones pero no en el diseño en sí. Este modelo se expandió rápidamente a lo largo de siglo XIX y se ha conservado básicamente inalterado hasta nuestros días.

Siglo XX

1948 se contruye la Flauta “Murray”, basada en la escala experimental de Cooper, de la mano del flautista y maestro Alexander Murray en colaboración con los fabricantes Albert Cooper y Elmer Cole.

En 1962 aparece el nuevo modelo de Murray, la Mark I.

En 1967 Murray colabora con la fabricante de la compañía Armstrong Jack Moore y desde 1972 producen el modelo en flautas y piccolos con otros cambios (la llave gizmo, entre ellos).